lunes, 23 de junio de 2014

Entre el amor, la felicidad y la religión

Hace pocos días, en el funeral de mi medio hermano, y respetando su voluntad, escuché a los "hermanos cristianos" predicar sobre la voluntad de Dios, ellos enfatizaron, y ejemplificando con la vida de mi hermano, que el ser humano debe arrepentirse de lo que ha hecho para estar con Dios, que lo que Él busca es que el ser humano se de cuenta de lo que ha hecho mal, y se arrepienta.

Aquí es donde yo me preguntaba, si estamos hechos para arrepentirnos, por lo tanto estamos hechos para hacer mal las cosas... y recordé... "Dios es Amor", y ya lo dice el nuevo testamento, El AMOR no tiene límites... por otro lado, la conclusión de Adela Cortina sobre el fin último del ser humano es la Felicidad.

Ahí recordé también, como mi hermano se empeñó a su manera en entregar su amor, y a través de él, hacernos felices a quienes estábamos cerca. Muchos dirán a partir de su larga enfermedad, quizás un tiempo de mayor intensidad sí, pero ya habrían pasado varios años donde él era el principal promotor de que la familia se reúna y encuentre más seguido. Recuerdo, que muchas veces conversamos sobre ese tema, en relación a la felicidad de nuestro padre de tener a su gente cerca.

Entonces, a pesar de lo que pudiera haber pensado mi hermano, concluí, los "hermanos cristianos" se equivocaron al leer su vida, y especialmente su forma intensa que dio giro a su vida, que si bien partió de un arrepentimiento de no haber hecho lo que le correspondía, se centró en darse, entregarse y provocar felicidad y amor en todos sus seres queridos. El cumplió su misión, ser testigo fiel del amor de Dios, aunque sea, o quizás con mayor conciencia, esta última etapa de su vida. Ahora nos queda a nosotros seguir su ejemplo, no esperar hasta el último minuto, y tampoco dejarnos llevar por un idealismo sin pies en la tierra.

No importa religión, credo o fe... importa la bondad del corazón con la que se hagan las cosas, sin miedo a equivocarse. El pecado no es igual a errar, sino a la conciencia de hacer algo a sabiendas del mal que pueda provocar, por lo demás no somos brujos, cada acto y palabra de nuestra vida, en lo posible, debe nacer de la buena intención de amar.

No es fácil, y cada día es complicado darse cuenta como en cada palabra o gesto podemos hacer daño, lo importante es reconocerlo y seguir con el firme propósito de no hacerlo nuevamente, por que ya se aprendió.

Perdón, con la mano en el corazón, es decir me di cuenta que te hice daño y me disculpo porque te quiero...

Sigo aprendiendo y aprehendiendo de la vida.

lunes, 27 de enero de 2014

El ejercicio profesional y las nuevas normas de sanción penal



A decir de varios comentaristas y analistas mediáticos,  las normas establecidas en el borrador del Código Orgánico Integral Penal (COIP) estarían vinculadas a endurecer el sistema punitivo en el Ecuador, con el fin de establecer normas claras frente a una sociedad que ha cambiado y que se enfrenta a nuevas retos como la seguridad ciudadana.
En este punto se debe partir de una pregunta doble que puede generar el debate académico, político y social respecto a la concepción de los nuevos tipos delictuales, es decir de aquellas conductas que la ley considera nocivas y lesionan algún bien jurídico, protegido por el sistema jurídico nacional (e internacional).
Una de las características esenciales de la delictividad es el carácter de culposo del cometimiento del delito, es decir, la voluntad de la persona en realizar dicho hecho (o de no realizarlo en caso de omisión), y la conciencia de infringir el daño (dolo), es decir, que la persona que voluntariamente haya realizado el hecho lo haya realizado con el fin de conseguir hacer el daño al bien jurídico protegido de un tercero.
La cuestión se complica un poco más, cuando  el bien jurídico protegido es de extrema importancia, como el caso de la vida, la libertad, la integridad, etc., y que a pesar de que la voluntad de la persona al cometer el hecho no fue causar daño, o al menos a esos bienes jurídicos, si lo causó, convirtiéndose estos en delitos culposos que tiene relación a que se ha dejado de tener el deber de cuidado que le corresponde a la persona, y que también están tipificados en las normas penales.
El éxito de una norma penal, en realidad de toda norma, es que debe ser clara y precisa,  a fin de que el ciudadano común pueda entender que se está normando, en este caso prohibiendo y en caso de infringir la norma cuáles son las consecuencias.
Respecto a la mala práctica profesional, que el nuevo COIP tipifica en s artículo 146, debemos hacer un análisis a la luz de lo explicado, entonces, miramos el artículo de manera independiente en primer lugar.
Como se puede observar, para determinar la infracción al deber objetivo de cuidado debe haber una concurrencia de acciones o características determinadas por el código, es decir el juez no puede juzgar por este tipo de delito sin se cumpliera una o algunas de las características señaladas, sino todas las características especificadas en el mismo.
Es relevante señalar que el artículo analizado determina que para ser considerada como una infracción la inobservancia de leyes, reglamentos, ordenanzas, manuales, reglas técnicas o lex artis que son aplicables a la profesión y por otro lado se debe observar y analizar la diligencia, grado de formación, condiciones objetivas, la previsibilidad y la evitabilidad.
Es un agravante, si estas acciones se cometieron de manera innecesaria, peligrosa e ilegítima, es decir cuando el profesional en cuestión cometió el delito con conocimiento de que estaba causando daño.
En este marco el caso de los médicos ha sido particularmente sensible, el Ecuador cuenta con varios casos donde la negligencia profesional ha causado la muerte de los pacientes, casos donde se han evidenciado que la pericia médica, el profesionalismo y el cuidado en el ejercicio profesional fueron dejados de lado. Sin embargo, no nos podemos abstraer que el contexto profesional de la salud siempre está vinculado en mayor o menor medida al riesgo y que por ello se espera de dichos profesionales la mayor conciencia en el ejercicio profesional, advirtiendo los riesgos de hacer o no un procedimiento frente a la vida de las personas, jugamos con probabilidades en casos extremos, pero también debemos ser conscientes que la vida no es un juego.
La materia penal, en derecho, es advertir que acciones no se pueden cometer porque esencialmente causan un grave daño a la sociedad, sin embargo, deben ser consideradas en el ideal como la excepción a la regla de la convivencia, es decir el ideal es que estas acciones no se cometan, pero tampoco se puede esperar a que sucedan sin tener una previsión de la sanción correspondiente como medida para la reparación integral del daño causado.
¿Cómo mediar la situación actual donde los profesionales de la salud, especialmente los médicos se sienten amenazados? ¿Cómo mediar la situación actual cuando familiares y/o pacientes ven amenazada su integridad, incluso la vida, cuando son atendidos con falta de profesionalismo por médicos  que desprestigian su profesión? Cuéntenme ustedes cuál debe ser el justo medio.

lunes, 13 de enero de 2014

Elecciones seccionales - ¿concentración de poder?

El Ecuador, desde el 7 de enero de 2014, enfrenta una nueva jornada electoral, esta vez enfocada a conformar una serie de organismos gubernamentales locales, es decir desde Gobiernos Provinciales hasta Juntas Parroquiales Rurales, es decir, miles de puestos públicos de elección, que representan a la sazón, miles de candidaturas que deben ser controladas, monitoreadas y seguidas por la entidad electoral.

Aunque esta descripción de la realidad político electoral, ya intuiría que el análisis debería ser de como esta entidad puede lograr controlar todas las acciones de tantos candidatos, mi preocupación se centra en la aparición de estos candidatos y de la posibilidad de que en 45 días la ciudadanía tome conciencia de sus perfiles y los perfiles de los cargos que pretenden ocupar, para que la decisión política sea basada en una opción deliberada internamente por cada ciudadano o ciudadana, y no una opción mediada por la obligación al ejercicio del voto.

Este fin de semana me di la oportunidad de hacer un recorrido saliendo del norte de Quito, vía Guayllabamba y retornar la vía del Quinche, Tumbaco, Cumbayá; si bien es cierto, la camapaña a penas inicia, pero le tiempo apremia, y lo único que se pudo ver son banderas que hace referencia a los candidatos del partido de gobierno.

Ya pensando en las candidaturas del gobierno municipal en la Ilustre Capital, y tratando de mediar entre la necesidad de nuevos cuadros y el conocimiento de las personas, me he quedado sorprendido, puesto que a nivel de concejales son pocos o casi ninguno de los candidatos tienen una figura que sea un referente en la ciudadanía quiteña, no me refiero en el mundo de la política exclusivamente, sino en general, lo cual dificulta un voto conciente por persona, y sin la capacidad real de difusión de un programa de gobierno, el voto será por intuición, matizado por la figura de promoción partidaria (en el caso de MPAIS es clara la figura del Presidente Correa; y CREO que tiene a Lasso en una actitud similar).

Así que esperemos que en los próximos días de campaña podamos escuchar y ver que se está proponiendo en cada uno de los espacios y que todos y todas podamos tomar una decisión libre y conciente al momento de ejercer el voto, para eligir autoridades que aporten a la construcción del buen vivir desde lo local en nuestro país.