domingo, 15 de enero de 2017

Las Ideologías, ¿aún existen?

Ha arrancado una nueva etapa en el proceso democrático del Ecuador, tras de 10 años en el poder, Rafael Correa llega a ver el fin de su trabajo de la reconstrucción del país, dando paso a una elección presidencial donde su figura ya no es central.

Esta reconstrucción de la democracia, tuvo en sus inicios, como objetivo el visibilizar la poca capacidad institucional que los Partidos Políticos  tenían, incluso demostrar que ninguno de los existentes era capaz de contener las nuevas demandas de la ciudadanía, puesto que dichas demandas se oponían a los intereses de esos Partidos y sus líderes.

En este 2017 nos enfrentamos a un "movimiento" político que ha consolidado, en diez años, el poder de un partido, pero que no se ha permitido generar liderazgos propios, dejando en la soledad de la cúspide a su líder, vaciando el sentido de la ideología, si la tuvo, en el criterio de su caudillo. A pesar de que éste no participa en el proceso electoral, llama la atención como en cada momento de la campaña de su candidato presidencial y especialmente de las y los candidatos a la asamblea, se menciona permanente el nombre de quien "lideró" el proceso de transformación... ¡Gracias Rafael!, se repite constantemente, como si abocando ese nombre se buscara augurar el éxito electoral.

De los demás participantes, miembros de la oposición al gobierno actual, no se alejan de la construcción populista de sus candidatos vaciando sus propuesta de un sentido ideológico y enfilando sus discursos hacia lo negativo, que ellos consideran, de lo realizado por el líder de Alianza País, especialmente en los últimos años, como son los impuestos nuevos, la propuesta de plusvalía, la ley de comunicación. El discurso se centra en evidenciar lo negativo para posicionar su propuesta en la destrucción de dichas políticas. Me pregunto si, de llegar a Carondelet, tendrán tiempo de hacer algo si se pasarán deshaciendo lo construido en 10 años.

La campaña política 2017 para mi gusto está desarticulada, no tiene contenido ni propuestas, lo cual demuestra que se ha fracasado en la construcción de la nueva democracia ecuatoriana, la gente común todavía no sabe como usar su voto, faltando un mes para las elecciones, nos debatimos entre una permanencia de una propuesta que perdió sentido, o la posibilidad de regresar a un gobierno donde se pretende mantener conceptos que son excluyentes y discriminadores.

Analicemos las propuestas más allá de los discursos y tomemos la mejor decisión que el país necesita, para ser mejor cada día, incluyente y participativo.


La democracia y sus caminos diversos

Para cerrar este año 2014, Latinoamérica y particularmente el Ecuador han vivido intensamente los procesos "revolucionarios" y la profundización de los gobiernos, es decir de sus políticas de radicalización para logar una mayor fuerza en la estatización que permita, aparentemente, alcanzar la ejecución de dichas políticas públicas que concretan el ideal del Buen Vivir planteado por esta nueva corriente política.

El Presidente Correa ha iniciado una campaña que busca fortalecer al gobierno frente a la ciudadanía, y para ello en uso del poder mediático, principalmente, que ha consolidado, ha puesto en tela de duda las acciones de sus retractores, sin importar su línea ideológica, incluso llegando a la ridiculización de los mismos.

La lectura que se hace del gobierno de Correa referente a su posición ideológica en la banda de la política ecuatoriana ha ido cambiando basado en el fortalecmiento de las políticas extractivistas frente a las políticas sociales con las que habría arrancado la Revolución Ciudadana, y la búsqueda incesante de la restricción de derechos a grupos moralmente descalificados, como el caso de los homosexuales, lesbianas, transexuales, o a quienes propugnan corrientes de género alternativas que buscan un nuevo paradigma en el rol social de la mujer.

En ese marco, desde una poder estatal conglomerado y quien ejerce el mandato es líder indiscutible del proceso también líder del disminuido movimiento político que representa, frente a la falta de espacios para la emergencia de movimientos o partidos políticos críticos desde la misma línea teórica que puedan proponer como un re-cambio, por un lado, y por otro, una derecha capitalista sin piso político nos enfrenta a un escenario político que desde la teoría política podría acercarse al denominado partido único, a pesar de que MPAIS no es partido formalmente constituido.

Por otro lado, características de la democracia propias del país que queremos y propuestas en la Constitución de Montecristi, como la alternabilidad, la libertad de expresión y la capacidad de protesta social son ahora blanco de una propuesta de reforma del documento fundador del estado, y por ende brindando una cancha distinta para el juego democrático electoral en el próximo 2017.

Entonces, cabe preguntarse ¿caminamos hacia una democracia?, ¿qué tipo de democracia se está construyendo en el Ecuador y en Latinoamérica?