jueves, 19 de septiembre de 2013

LA NUEVA IZQUIERDA, ECOLOGISMO Y LOS EFECTOS DEL CAPITALISMO

Llevamos ya varios meses donde la propuesta de conservar un paraíso ecológico, en pro del bienestar del planeta ha sido vencido por la dinámica del ser humano vinculada al consumismo y a la necesidad de explotar los recrusos naturales para mantener el eje de desarrollo tradicional, que se traduce en la frase "dime cuanto tienes... te diré cuanto vales".

Comencemos por entender de que va la propuesta capitalista como marco de la política, y esto lo puedo resumir (y seguramente será discutido por varias personas) en que es darle prioridad al "poder" del capital y por lo tanto a la acumulación de bienes que permiten acceder a otros bienes y servicios y alcanzar un nivel de vida de opulencia. Claro, para ello, es imposible pensar que todos llegarán alcanzar el mismo nivel de acumulación y de tipo de vida, por lo que este ejercicio implica tener ricos y pobres (materialmente hablando).

La "izquierda" política, nace, y la historia lo confirma, como una respuesta a la situación de opresión que ejerce el poder económico sobre un segmento específico de la población: los proletarios (trabajadores), pero no hace, al menos en principio, una crítica profunda al sistema capitalista, sino a la distribución del poder y las inequidades del mismo.

La "nueva izquierda"  recoge esa propuesta y camina desde nuevos enfoques que permiten contextualizar al fin una crítica profunda al sistema capitalista, propone un nuevo modelo de sociedad y pretende dar un nuevo orden a la vida social, desde una idea de lo comunitario, basado en el pleno ejercicio de los derechos, es decir, un desplazamiento del capital (dinero) del centro del ejercicio de la política, y la inclusión del ser humano como el centro y eje principal del desarrollo del plan de vida de sí misma, de manera colectiva y proyectada a la individualidad.

En el Ecuador, a partir del 2005 y con mayor fuerza el 2006, se volvió una necesidad sine qua non para continuar con el ejercicio político y la reconstrucción de una sociedad, que habría dado la espalda a los conflictos sociales en pro del enriquecimiento de una élite, abandono de los designios estatales a fuerzas externas.

Sin embrgo, y para mi gusto personal, el momento se aprovechó y no se meditó en procesos, el 2008 obtuvimos una carta magna renovada, con nuevas propuestas que se convierte en un paradigma mundial, avances importantísimos en la protección de derechos de las personas, e incluso una atrevida propuesta de sujetizar a la naturaleza, concediéndole perse derechos, facultando a cualquier persona a representarla y reclamar la violación de los mismos.

¿Es posible, desde la teoría general del derecho, dar derechos a un ente que no es considerada persona (ni natural, ni jurídica), cuyo representante legal podría ser cualquier persona? Esto es un reto para la discusión del neoconstitucionalismo y la investigación del derecho.

Y volviendo a lo político, es importante recalcar que el gobierno de la "revolución ciudadana", liderada por Rafael Correa, se enfrenta a un reto mayor, cosntruir esa sociedad sin caer en la tentación de la matriz capitalista, y creo que la necesidad del poder económico ha empujado a tomar decisiones que a primera vista podrían contradecir a la propuesta constitucional.

¿Que opinan ustedes?

sábado, 12 de enero de 2013

VÍSPERAS DE ELECCIONES Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA NUEVA DEMOCRACIA



El 17 de febrero de 2013, quienes habitamos en el Ecuador estamos convocados a expresar nuestra voluntad respecto al presente y al futuro permanente de nuestro país, debemos, pues, decidir si queremos continuar con un proceso político iniciado hace 6 años, o definitivamente queremos un nuevo cambio radical (quizás hasta quisiéramos regresar a lo de antes).

Ante ésta situación es necesario que hagamos un alto y dediquemos un tiempito a pensar cuál es la relación personal que tenemos con el estado y cuál nuestra relación social y comunitaria, desde donde pensamos que el estado debe responder a las necesidades que yo requiero para desarrollarme y cómo éstas están vinculadas con las necesidades de los demás.

Entonces, cabe preguntarse... más allá de pseudo ideologías políticas, ¿cómo debemos vincular esas necesidades individuales y colectivas, con la conformación de un estado? ¿Qué significa ese estado? ¿Cómo y desde dónde vamos a ejercer el poder que nos corresponde como ciudadanos? ¿Qué debemos entender por ciudadanos en el siglo XXI?

Parece que la cosa es un poco más complicada de lo que aparenta en un principio, cuando la necesidad de apremia a elegir entre uno u otro candidato,en quedarnos en su mega propuesta mediática o ir más allá hacia conocer si su propuesta en verdad va con mis intereses personales y colectivos y no pretende disminuirme como persona.

Voy a partir de un primer hecho, que ha sido lo último que he topado, y espero que en las próximas semanas tener un pequeño análisis de las cuestiones planteadas alrededor de este punto de partida, que es para mí la razón de ser de la política, la persona.

Aunque muchos filósofos dan cuenta a la política como una actividad esencialmente humana y que a acompañado  por ende, a lo largo de la historia de la humanidad, ésta (la política) ha sido tratada como la peor basura producida por el hombre, quizás hasta mucho peor que la guerra, conceptualmente hablando.

para mi, en esta primera reflexión del 2013, lo que quiero invitar a pensar es como la persona está o no involucrada en los intereses y en el quehacer político que se refleja ahora en las campañas, o simplemente el ser humano, éste de carne y hueso, tú, yo y todos los demás con nombre y apellido somos, para aquellos otros, los candidatos, tan importantes por lo que somos, o simplemente por sumar un voto que se deposita en una urna vacía y silenciosa, que guarda en su vientre el verdadero pensar de todos nosotros.